La sangre de Dresden (1)

Nos queman las palabras, nos silencian, y la voz de la gente se oirá siempre. Inútil es matar, la muerte prueba que la vida existe…

KURT VONNEGUTPor Kurt Vonnegut. 

Fuente: Nuevo Acción.

Foto superior: Especial.

La ciudad y el contexto

Dresden siempre había sido una de las ciudades alemanas más hermosas del mundo, comparable con Praga o Viena. Edificada a orillas del río Elba y llena de hermosos edificios, iglesias, universidades, museos, plazas y parques, no es casualidad que se la llamara «La Florencia del Elba».

Hacia fines de la Segunda Guerra Mundial, Dresden era una de las pocas ciudades alemanas cuyas zonas residenciales no habían sido severamente bombardeadas por los angloamericanos. Es que la ciudad no tenía valor militar alguno. Y las zonas periféricas -industriales y ferroviarias– o bien ya habían sido destruidas por los bombardeos de Octubre 1944 y Enero 1945, o bien, como en el caso de las industrias sobrevivientes, se hallaban mayormente paralizadas por falta de transportes, insumos y materias primas.

Es que, para Febrero de 1945, faltaban apenas tres meses para que terminara la guerra. Los ejércitos alemanes estaban retrocediendo en todos los frentes empujados por los rusos desde el Este y por los ingleses y norteamericanos desde el Oeste. De hecho, los rusos ya estaban a unos 100 km de Dresden y avanzando. Alemania estaba dando sus últimas batallas. El 30 de Abril, moriría Hitler. Para los primeros días de Mayo, todo habría terminado. [1]

La población

En esas primeras semanas de Febrero, Dresden estaba atestada de refugiados provenientes del Este que huían de las atrocidades cometidas por la soldadesca del Ejército Soviético. La población normal de la ciudad al principio de la guerra, en 1939, ascendía a 625.174 habitantes. [2] En 1946, después de la guerra el censo arrojó un total de 510.000 personas. [3] Con la gran masa de refugiados al momento del bombardeo la ciudad albergaba a aproximadamente 1.300.000 seres humanos. [4]

Los bombardeos

En ese contexto, el 13 de Febrero de 1945 [5] por la noche, la RAF británica realizó dos ataques a Dresden. En la primera oleada, empezaron marcando el centro de la ciudad con bombas luminosas indicadoras. Este solo hecho demuestra que el blanco a destruir no fueron las escasas industrias de la periferia sino los sectores urbanos densamente poblados. En otras palabras: como ya había sucedido en un sinnúmero de otras ciudades alemanas, el objetivo a destruir no fueron blancos de interés militar sino que se eligieron deliberadamente centros urbanos residenciales para aniquilar la mayor cantidad posible de civiles a fin de quebrar psicológicamente la resistencia alemana; un objetivo que, por otra parte, jamás fue logrado.

Lancasters británicos bombardeando Dresden
Lancasters británicos bombardeando Dresden. Foto: Especial

Después de marcar la zona a bombardear, 244 aviones Lancaster bombardearon la ciudad. Cuando esa primera oleada se retiró y las unidades de rescate y las dotaciones de bomberos estaban justo tratando de rescatar a las víctimas y apagando los incendios, vino la segunda oleada de 529 Lancasters más. En total, en ambas oleadas se lanzaron sobre Dresden 2.659 toneladas de bombas, entre explosivas e incendiarias. [6]

Lanzamiento de bombas desde un B17
Lanzamiento de bombas desde un B17. Foto: Especial

Diez horas después de estos ataques, ya a plena luz del día 14 de Febrero, llegó la tercera oleada de 316 Boeing B-17 “Fortalezas Volantes” norteamericanas que lanzaron un adicional de 782 toneladas de bombas. Debido a que la humareda de los incendios producidos por los bombardeos anteriores todavía ocultaba gran parte de la zona elegida como blanco, los norteamericanos tuvieron que realizar el ataque “por instrumento” (es decir: por radar) — un eufemismo por no decir “prácticamente a ciegas”. [7]

No deja de ser notable que casi todas las obras que tratan sobre Dresden se limitan a los bombardeos del 13 y 14 de Febrero de 1945. El hecho es que, si uno investiga un poco en la documentación histórica disponible, de pronto descubre que — aparte de los dos ataques ingleses del 13 de Febrero — los norteamericanos bombardearon Dresden en 6 (seis) oportunidades. El historial completo de los ataques norteamericanos es el siguiente: [8]

Estadísticas de bombardeos sobre Dresden

Como puede apreciarse, los norteamericanos ya habían bombardeado Dresden en dos oportunidades antes del 14 de febrero. Según los registros históricos de la Fuerza Aérea norteamericana, el 07/10/1944 el bombardeo se concentró sobre objetivos industriales mientras que durante el 16/01/1945 los blancos principales fueron las playas de maniobras ferroviarias. [9] Con un total de más de 420 Toneladas de explosivos (entre ellas 41,6 toneladas de bombas incendiarias) arrojadas en Octubre de 1944 y en Enero de 1945, de las escasas instalaciones de interés militar no debe haber quedado mucho. Dadas las características típicamente civiles de Dresden, eso explica bastante bien por qué para Febrero de 1945 nadie esperaba un bombardeo sobre el centro residencial. Desde el punto de vista militar, la ciudad ya no representaba un peligro para nadie.

Pero el cuadro de más arriba revela que eso no es todo en absoluto. El 15 de Febrero de 1945 — es decir al día siguiente del 14 — cuando todo Dresden no era más que un montón de ruinas humeantes, los norteamericanos volvieron a bombardear la ciudad con 211 Fortalezas Volantes y 465 toneladas de bombas explosivas. Y, no contentos con eso, entre el 2 de Marzo y el 17 de Abril (es decir: en este último caso, apenas tres semanas antes del fin de la guerra) lanzaron sobre la ciudad 2.466,7 toneladas de bombas explosivas y 305 toneladas de bombas incendiarias. O sea, más de dos mil setecientas toneladas de bombas entre los dos últimos ataques, en unas fechas en las que la suerte de la guerra estaba completamente decidida a favor de los Aliados y este tipo de ataques no tenían ningún sentido práctico militar en absoluto.

Y a todo esto agréguense las salvajadas cometidas por los cazas-escolta de los bombarderos, que después del bombardeo bajaban a atacar “blancos de oportunidad”, eufemismo que significa simplemente: “ametrallar cualquier cosa; en especial si se trata de personas”.

Las víctimas

La cantidad de víctimas que ocasionaron los bombardeos es una cuestión discutida hasta el día de hoy. Las autoridades alemanas actuales y en su momento los Aliados trataron de “rebajar” las cifras al máximo posible. Según los datos preliminares del informe realizado poco después del bombardeo por el Teniente Coronel E. Matthes quien en su momento fue oficial de Estado Mayor del Área de Defensa Dresden y simultáneamente Director Administrativo de la ciudad de Dresden, el total de muertos ascendió a 245.000. De ellos, se identificaron plenamente 35.000; 50.000 solo pudieron serlo parcialmente y 160.000 muertos no pudieron ser identificados en absoluto. [10]

Víctimas de los bombardeos de Dresden. (Nuevo Acción)
Víctimas de los bombardeos de Dresden. Foto: Especial

Actualmente, la cifra oficial de muertos ha sido “establecida” por las autoridades alemanas en un total de 35.000 y, si bien en este caso no está prohibido por ley dudar de esta cifra, el cuestionarla no es para nada bien visto por el establishment políticamente correcto porque, supuestamente, una cifra mayor “dificultaría la reconciliación.”

Edificios destruidos por las bombas y el fuego

En realidad es cierto y hasta comprensible que nadie haya podido establecer la cifra exacta de las personas que murieron en Dresden a causa de los bombardeos aliados. Según el arqueólogo Uwe Müller, en algunos sótanos a tres metros de profundidad se encontró que la arenisca se había fundido y convertido parcialmente en vidrio. Esto significa que en esos sótanos la temperatura ascendió a 1300/1400 ºC. lo cual implica que en la superficie, al nivel de la calle, la temperatura debe haber estado cerca de los 1600 ºC. [11] A esa temperatura, de un cuerpo humano prácticamente solo quedan cenizas y no solo la identificación de los cadáveres se vuelve imposible sino incluso resulta impracticable saber cuántos cadáveres han sido afectados cuando uno lo único que encuentra es un montón de cenizas y algunos huesos desparramados por ahí. Y ni hablemos de aquellos sótanos sobre los que se derrumbaron edificios enteros y las personas quedaron allí enterradas y nadie las contó…. hasta que, eventualmente y después de la guerra, las palas mecánicas removieron los escombros; pero para ese momento ya nadie tenía interés en contar nada, suponiendo que aparecieran algunos huesos calcinados.

Dresden, arrasado. (Nuevo Acción)
Dresden, arrasado. Foto: Especial

Resultado del Bombardeo

Por lo tanto, concedido: no podemos establecer con absoluta exactitud cuántos murieron. Pero podemos usar un poco de matemáticas y una cantidad razonable de sentido común tanto como para dejar de lado cifras completamente ridículas fabricadas con fines de propaganda política.

(Continuará)

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